En una acería de Renania del Norte-Westfalia, HSOS ejecutó en tres semanas el fresado in situ de varias vigas de cabeza de puente grúa, con pasadas de hasta 50 mm, trabajo en posición sobre la cabeza y fijación mecánica de la máquina sin soldadura.
Descripción del caso
Las vigas de cabeza de los puentes grúa en la industria de proceso soportan cargas dinámicas elevadas y cíclicas. En una acería de NRW, varias vigas de cabeza de puente grúa se fabricaron nuevas; las superficies de apoyo, ejecutadas como piezas oxicortadas, quedaron fuera de las tolerancias de planitud admisibles por imprecisiones de fabricación. Las irregularidades en estas superficies generan cargas puntuales, fatiga por vibración y desgaste prematuro del carril. HSOS Industrial Services fue contratado para mecanizar las superficies a las cotas requeridas in situ, sin necesidad de desmontar las vigas.
Alcance de los trabajos
Durante tres semanas se realizaron las siguientes operaciones en múltiples vigas de cabeza:
- Fresado de planeado de las superficies de apoyo con una profundidad de pasada de hasta 50 mm – necesaria por la imprecisión de fabricación de las piezas oxicortadas
- Fresado de una abertura rectangular de 330 × 180 × 200 mm con radio de esquina interior de 5 mm – el principal reto del proyecto
- Fresado en posición invertida (overhead) en varias vigas, con exigencias especiales de rigidez de máquina y gestión de viruta
Aspecto técnico clave: fijación sin soldadura
La principal restricción del proyecto era la imposibilidad de soldar la fresadora a la estructura: los elementos adyacentes ya estaban revestidos o no admitían aporte térmico. La máquina se fijó íntegramente mediante sistemas de sujeción y amarre mecánicos. Esta solución requiere una alineación precisa de las guías lineales y verificación periódica de los esfuerzos de apriete, pero protege el material base de cualquier aporte térmico y no deja huellas de fijación.
Resultados y control de calidad
Todas las superficies de apoyo se mecanizaron dentro de las tolerancias de planitud especificadas y se verificaron dimensionalmente al término de los trabajos. La abertura rectangular de 330 × 180 × 200 mm se ejecutó con el radio de esquina interior de 5 mm requerido para minimizar la concentración de tensiones en el perfil de la viga. La documentación dimensional antes y después del mecanizado fue entregada al operador de la planta.
Conclusión
Este proyecto demuestra que el fresado in situ permite extracciones de material de hasta 50 mm de manera controlada, incluso en posiciones geométricamente exigentes como el trabajo invertido. Para el operador, el beneficio es claro: sin desmontaje ni transporte de las vigas, con una parada de producción planificada y acotada en el tiempo.
